La aventura de la maternidad con más de 40 años

El deseo de ser madre no tiene por qué aparecer en la década de los 20 ni en la de los 30 años. A veces, esta decisión llega cuando la mujer o la pareja ha llegado a la estabilidad emocional, a una buena situación económica o laboral, etcétera.

Cada vez más mujeres deciden ser madres con más de 40 años. Pero debemos tener en cuenta que la fertilidad, independientemente de posición social, trabajo o pareja, tiene fecha de caducidad y es un factor clave a la hora de manejar los tiempos y escoger los tratamientos.

En el ámbito de la reproducción asistida, la técnica que mayor tasa gestacional ofrece actualmente es la recepción de ovocitos. En este procedimiento los óvulos son donados por mujeres jóvenes de manera anónima y altruista o pacientes altas respondedoras del programa de fertilización in vitro que desean de forma voluntaria y anónima donar parte de los ovocitos obtenidos. Las donantes deben cumplir una serie de criterios legales y médicos entre los que se encuentran la edad (18-35 años); no tener en su historial enfermedades de transmisión genética ni de transmisión sexual (sífilis, hepatitis (B y C), VIH, herpes, clamidia, gonococia); un cariotipo normal y un buen estado general de salud.

La recepción de ovocitos se practicaba en aquellas mujeres que sufrían un fallo ovárico prematuro (menopausia precoz) por el que sus ovarios eran incapaces de liberar ovocitos. Sin embargo ahora la indicación se ha ampliado y se recurre a ella también en casos como tratamientos oncológicos, anomalías genéticas y abortos de repetición, entre otros.

En este tipo de procedimiento, tanto la donante como la receptora se someten a un tratamiento previo. En el caso de la donante incluye medicación para la estimulación ovárica y punción mediante ecografía vaginal con anestesia para obtener los ovocitos. La receptora debe seguir un tratamiento sencillo para la preparación adecuada del endometrio, que varía en función de si la mujer presenta un fallo ovárico o si presenta ciclos irregulares. El médico le explicará detalladamente el procedimiento según su situación.

El mensaje que transmiten todos los especialistas gira en torno a la idea de que en cuanto una mujer de edad avanzada tenga claro que la maternidad es una prioridad en su vida, acuda a una consulta especializada para valorar su salud reproductiva, recabar la información necesaria para organizarse y actuar según las alternativas de las que disponga, ya que este paso previo repercute de manera positiva en el proceso posterior.

En esta misma línea, se recomienda que el seguimiento de los embarazos en mayores de 40 se realice en centros con Unidad de Alto Riesgo Obstétrico ya que puede ser necesario un control más estricto y especializado en todo este tipo de gestaciones, ayudado por un equipo multidisciplinar y contando con alta tecnología. La finalidad es ofrecer a la gestante una atención más individualizada y continuada ante situaciones más complejas y que habitualmente conllevan cierto nivel de inquietud y preocupación por su situación especial.

Consulta con los profesionales si tienes cualquier duda. El objetivo último es reducir los riesgos, tener un parto seguro y recibir un bebé sano.

Dr. Manuel Marcos Fernández
Jefe de Ginecología y Obstetricia HM Hospitales
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